De las montañas del Asia Rubia.
Empitonadas montañas que te comes cuando no quieres otros postres.
Estancia nocturna con el cristal abierto y los gemidos de la noche, con la luna empezando a despuntar.
Vómitos y diarrea, derroche y sufrimiento. La pausa del tiempo para que la respiración se recupere. Lecciones aprendidas.
El sitio, finalmente, ha sido hoyado.